Bienvenido.

¿Más clientes? ¿Clientes que paguen más y mejor? ¿Ganar más dinero? ¿Más tiempo libre para ti? ¿Más alcance y repercusión profesional, tuya y/o de tu negocio?
¿O demostrarle a tu cuñado que no tiene ni idea del tema y dejarlo callado en la cena de Navidad? Esto suele ser una objetivo muy ambicioso, los cuñados son especies difíciles de satisfacer.
Sea como sea, todos los empresarios nos hemos metido en esta locura de los negocios por ayudar a los demás, y por ambición y libertad, para lo que necesitamos sino todas las cosas de arriba, la mayoría.
Quizás ya las has conseguido, pero a veces, en el proceso de alcanzar más éxito, riqueza y libertad, las cosas se complican y se bloquean. Y acabas con unos dolores de cabeza tremendos:
Clientes que parece que te quieren llevar a la cama y luego desaparecen.
Coleccionistas de ofertas y presupuestos que te marean y no pagan.
Tecnologías complejas que requieren mucho esfuerzo y dan muy poco beneficio.
Socios que parecen dispuestos a llevarte la contraria hasta el final de los días.
Falta de empleados imposibles de encontrar.
Fugas de dinero incontrolables.
Productos que no se venden y no sabes dónde meterlos.
Un espacio de trabajo que se te queda pequeño.
Campañas que parecían ser un éxito y acaban siendo un fracaso.
Trabajadores desmotivados que necesitan un padre en vez de un jefe.
Unos hijos desatendidos que también necesitan un padre en vez de un jefe.
Un teléfono que no para de sonar.
Una mujer que no para de quejarse.
Un cuñado que lo sabe todo y tiene todas las soluciones.
Vacaciones para la familia pero no para ti.
La esclavitud de la que huías cuando emprendiste…
¿Te suena alguno?
Son dolores que por falta de tiempo para aplicar o investigar soluciones y falta de manos de confianza para resolverlos, se quedan en tu vida como una garrapata que te drena la sangre y la energía.
Pues bien, ¿qué pasaría si te dijese que mi trabajo consiste exactamente en resolver esos problemas, incluso esos que crees que no tienen solución, para que puedas conseguir tus objetivos profesionales y personales?
Ahora, como todavía es pronto para saber si soy la chica de tus sueños u otra loca más que te ha hecho el lío, te propongo algo.
Antes de formalizar lo nuestro y meternos en algo más serio, apúntate a mi newsletter donde cada día envío un mail a más de mil emprendedores y empresarios atrevidos.
Y si te gusta lo que comparto, entonces sólo tendrás que escribirme un mail con la palabra: ANÁLISIS, y veremos si realmente podemos trabajar juntos o no.
Para recibir los mails te apuntas aquí:
No entraré en si soy cristiana o no, pero lo que sí soy es una tía de negocios, y uno de los mejores libros de marketing y ventas escritos en la historia es la Biblia.
Así que, aplicando alguna de sus enseñanzas, una vez te apuntes, todo lo que recibirás será un ejemplo de lo que tienes que hacer para aliviar tus dolores de cabeza y generar unas ventas mucho más productivas y rentables.
Por supuesto, cada día te mandaré un mail, y cada día te intentaré vender. Y esta es la primera cosa que deberías copiarme, si no lo haces ya.
Sé que puedo parecer una chica encantadora, y lo soy, pero también tengo una lengua bien afilada y ningún miedo de usarla cuando sea, con quien sea.
Así que te advierto algo: disfruto de la extraña pero efectiva habilidad de hacer sentir incómoda a la gente.
Digo efectiva porque, curiosamente, esa desagradable habilidad ayuda a las personas a mejorar su situación. Sólo a algunas, claro. A aquellas más atrevidas y ambiciosas. Así que, si no estás seguro de poder soportar las cosas que digo, mejor vete ahora y evítate un mosqueo.
